EL LLANERO SOLITARIO by Patronio

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Uno de los mayores dolores de cabeza de los especímenes single es el verse solo a la hora de querer hacer planes. Es evidente que hay planes que son obligadamente para hacer en grupo, como una partida de paintball, o una pachanguita futbolera, o quedar para criticar a una de las amiguitas del grupo. Pero hay infinidad de planes que normalmente todo el mundo hace en grupo (o con compañía de al menos una persona más) y que se pueden hacer de manera solitaria sin ningún tipo de problema. Los que estén pensando en actividades onanistas también han acertado, pero no es a eso a lo que me refería.

Me refiero a cosas tan sencillas como ir al cine, o tomar un café en una bonita terraza de bar, o ir de compras. Vamos a analizar cada una de estas actividades.

Cine: ¿Acaban de estrenar una peli que te encantaría ir a ver? ¿Tus amigos emparejados y solteros ya la han visto? ¿No quieres que la quiten de la cartelera y te quedes sin verla? Pues ve tú solito, que no te vas a morir por ello. Vas mal si crees que eres un bicho raro por ir solo al cine. Y vas peor si crees que el resto de espectadores no tienen nada más interesante que hacer que fijarse en la peñita que va sola al cine y hablar "por lo bajini" de semejante aberración. Y si existe ese tipo de persona... que les den por saco a todos esos imbéciles que puedan pensar así. Y para acabar te recomiendo que empieces a ir a las sesiones matinales de sábado o domingo: son más baratas y además la sala está casi vacía, lo que hace que puedas disfrutar de la fantástica experiencia del cine sin tener que soportar a los grupos de niñatos que a veces invaden las salas de proyección y pudiendo escoger una buenísima localidad.

Café: Puede que esta experiencia sea más difícil de ejecutar para algunas personas. Pero si tenéis un carácter parecido al mío, y en ocasiones os apetece disfrutar de la soledad, la relajación y la contemplación, no dejéis de ir de vez en cuando a algún bar con bonitas vistas y tomaros un café mientras no hacéis otra cosa que mirar por la ventana y contemplar el paisaje mientras ponéis la mente en blanco y os abandonáis al maravilloso mundo de la despreocupación. Y si te gusta leer, llévate tu libro bajo el brazo y devora unas pocas páginas.

Compras: Cuenta la leyenda que las chicas son unas enfermas del "shopping". Y esta leyenda es muy real. Además les encanta ir acompañadas, ya sea de amiga retrovisor* (como si no existieran los espejos, ¡coño!) o de novio asqueado. Pero también existen los chicos que no saben ir solos a comprarse ni unos míseros calcetines. Ambos casos me parecen patéticos. Yo disfruto enormemente yendo de compras solito, sin nadie que me diga si esto me queda bien o mal (ya sé valorarlo por mi mismo; o mejor dicho, yo tengo mis gustos y otro tiene los suyos), sin nadie a quien voy arrastrando de tienda en tienda. Prefiero ir a mi rollo, a mi ritmo. Además si voy con alguien no me concentro, ya que estoy más pendiente de ir hablando con mi acompañante para que no se sienta como un jodido perro faldero, que de ir visualizando lo que me va pasando por delante de las narices.

* amiga retrovisor: dícese de aquella que sirve única y exclusivamente para decirle a la amiga cómo le queda cada prenda que se prueba por la parte de la espalda o del culo.

Así que amigo single, ya sabes... empieza a hacer cosas tú solito. Además hay ocasiones que yendo solito es como más gente se conoce, y puede que sea gente muy interesante... tú ya me entiendes.


 
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