A JUEGO, by Patronio

By | 10:40 Leave a Comment
 ¡Hola compradoras impulsivas! ¿Ya habéis exprimido vuestra tarjeta de crédito al máximo con las compras de rebajas? Espero que no seáis unas descerebradas y os hayáis comprado cosas totalmente innecesarias que meses más tarde siguen en vuestro armario sin que ni siquiera les hayáis quitado la etiqueta (conozco múltiples casos así).

Yo soy de los que no compro nada en rebajas, a no ser que realmente necesite algo concreto, véase un pantalón, unos calzoncillos, una camisa... Yo me espero a las segundas o terceras rebajas. Es entonces cuando si tengo algún espacio vacío en mi tiempo libre me dirijo a pasear por las tiendas, ya vacías de la marabunta que se congrega las primeras semanas de rebajas, y si veo alguna cosa interesante hiper-rebajada y de la que queda mi talla... ZAS, me la compro.

Y si por desgracia (que tampoco es una desgracia) no encuentro nada, pues me vuelvo a casa con las manos vacías, porque no me gusta gastar el dinero en cosas que realmente no necesito. Eso sí, si encuentro una súper ganga me la quedo. Y si no, eso que me ahorro.

Pero el tema que quiero abordar es el del absoluto caos y patética distribución de las tiendas de moda. Este tema viene dado a que la semana pasada acompañé a una damisela a realizar unas compras que ella necesitaba. La pieza en cuestión era un traje chaqueta. Nada complicado, ¿verdad? Fácil, ¿no? Pues no señor. Lo que a priori parece la cosa más sencilla del mundo se convirtió en una puta Odisea.

Si veíamos una ristra de chaquetas que nos gustaba, allí nos dirigíamos. Y claro, uno espero encontrar el pantalón o falda a juego justo al lado, ¿verdad? Pues no.

Es acojonante que cada vez que queríamos coger la pieza a juego teníamos que pasearnos por toda la puta tienda para encontrarla. E incluso preguntando a las plegadoras de las tiendas vimos que no tenían ni puta idea de donde se encuentran las piezas a juego. Y sí, digo plegadoras, porque ya casi no existen las vendedoras. Estas niñatas de tienda de Inditex son casi todas unas maleducadas de tres pares de huevos que no se merecen ni la mitad de la mierda de sueldo que cobran. Lo único que hacen es plegar ropa y contenerse las ganas de escupirte a la cara cuando les preguntas por alguna cosa de la tienda. Si les jode trabajar en un puesto de cara al público que se busquen otra cosa, que hay muchísima gente en el paro que haría ese trabajo mucho mejor que muchas de ellas.

... esto... que me desvío del tema. La cuestión es que algo tan sencillo como poner en una tienda los trajes bien ordenaditos y CON-JUN-TA-DOS parece ser una tarea imposible de realizar para las maravillosas mentes de las encargadas de estas tiendas.

Eso sí, las cosas como son. Felicito a Massimo Dutti y a la única tienda MANGO donde entré, porque tenían todo como Dios manda: los trajes ordenaditos, cada chaqueta con su pantalón/falda a juego al ladito. Bravo por ellos. Y de paso felicito al personal masculino de la tienda de MANGO, que cada vez que les pedía algo me ayudaban de manera envidiable (quizá era porque era más probable que a estos amables chicos yo les gustara más que mi femenina acompañante). No puedo decir lo mismo de la estúpida estirada del guardarropa. Espero que se haya sacado el palo de escoba que tenía metido por el culo. Debe ser incomodísimo.



 
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