LA CURIOSIDAD MATO AL GATO

By | 22:50 Leave a Comment
Ha llegado un punto en esta vida como single que alucino día tras día de todo lo que me sucede.
Cuando ha llegado un punto en el que creo que nada puede sorprenderme, sucede algo que supera lo anterior y agota más mi energía vital solteril (de la que ya ando escasa).

Empiezo a creer en los tópicos de que "el amor aparece cuando menos te lo esperas" lo que pasa es que nunca nos han dicho que la frase continúa y que: tal y como aparece, desaparece también cuando menos te lo esperas y así, en una montaña rusa de ocasiones y con el objetivo de...HACERTE PERDER EL TIEMPO.

Mi última conquista (por llamarla de algún modo) ha sido lo más raro visto en años.

Antecendentes: chico con amigos en común, conocido a través de redes sociales hace más de un año y con conversaciones en las que me limitaba a respuestas monosilábicas porque no hay ganas de perder el tiempo e intento ocupar mi tiempo libre en otros menesteres como: trabajar y escribir este blog.

Después de tener noticias intermitentes, el susodicho se decide a escribirme y agregarme a una conocida red social por supuesta "casualidad" y visto el interés mostrado decido darle mi número para ver qué sucede.

Después de 2 semanas hablando y con un interés latente por ambas partes. Finalmente, nos decidimos a quedar. Varios fueron los factores para no quedar antes: él no quería puesto que no tenía trabajo y quería esperar a tenerlo y mi tiempo libre es limitado.

Aunque, supongo que las ganas nos pudieron y finalmente quedamos para conocernos en persona. La verdad que, al parecer, entre los dos hubo bastante atracción aunque después el decidió lanzar mensajes clave de "voy a desaparecer".

A los cuales obedecí porque si algo hemos aprendido es a leer entre líneas y que si alguien no quiere saber de ti, mejor desaparecer.

Después de 2 semanas sin noticias mías el chico en cuestión retomó el contacto conmigo después de una foto de instagram en la que salía en un plano cenital en la cama. El mensaje dejado de forma pública fue el siguiente: "¿Quién te ha hecho esa foto?"

Educadamente y en privado, le dije que si estaba celoso puesto que ese comentario no tenía ningún sentido. Y él respondió que ni lo había estado nunca, ni lo estaría. Luego intentó saber si había alguien más después de él. Dudas que intenté aclarar para no entrar en conflicto pero que finalmente hubo.

Seguida a esa foto vino otra y su comentario volvió a ser: "Pero ¿cómo te haces esta foto?" a lo que irónicamente contesté que tenía un dron. Poco después, retomé el contacto con el chico para retomar lo que hubo y volvió a preguntarme si había estado con alguien más después de él.

Le pregunté que porqué quería saberlo y me contestó que "le daba igual".

A día de hoy, solo puedo decir una cosa a mi "GATO" al que la curiosidad está matando: si quieres algo dilo claro y sino, déjalo ir porque no hay cosa peor en esta vida de soltera que nos ha tocado vivir que navegar en la incertidumbre del saber.

Señores: seamos claros, puede que duela pero mejor saber que no hay nada que adueñarnos del tiempo y la salud mental de aquellos a los que conquistamos.




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