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Queridas Singlelist,

hoy estamos aquí para discutir sobre la delgada línea (no tiene por qué ser roja) que separa el amor, la amistad y el sexo.
¿Se puede ser tener sexo con un amigo sin que ésto vaya a más? ¿Cuándo se acaba la pasión sexual se acaba el amor? ¿Es mejor tener un follamigo que una pareja estable? Y tantas otras preguntas que se nos pasan por la cabeza...

En nuestra perenne vida single, nos preguntamos a veces qué es lo que quiere la gente con tanta relación "alternativa". Ahora resulta que lo más mejor es tener un follamigo que te apañe y se vaya a su casa después, o también está muy de moda lo que en inglés se denominan parejas LAT (Living Apart Together), lo que en la lengua de Cervantes conocemos como un Juntos pero no Revueltos o Cada uno en su casa y Dios en la de todos.

A menudo nos encontramos con gente que vive inmersa en relaciones "convencionales" y no es feliz y, por suerte, también nos encontramos con gente que es totalmente feliz en su relación de pareja a la vieja usanza.

¿Qué es lo importante en todo esto? Pues tener claros los límites de la amistad/amor/roce/cariño/pasión/etc. que nos una a esa persona con la que hemos decidido compartir algo.

Y la experiencia nos enseña que es mucho mejor tenerlo claro desde el principio, ya que si la cosa no está consensuada, uno de los dos acabará sufriendo, y mucho (casualmente acostumbramos a ser nosotras las que acabamos con la lagrimilla).

Por eso os recomendamos, amigas Singlelist, que disfrutéis de vuestra relación como a vosotras os dé la santísima gana y pasando de los consejos abuelísticos de vuetras allegadas (léase: uiuiui... yo esto no lo veo; uiuiui... éste te dará la patada en dos días; uiuiui... este no va a ser el definitivo (como si hubiera algo definitivo en esta vida); uiuiui... estás jugando con fuego, acabarás enamorándote; etc.), y aclarad con el susodicho qué sois. Probablemente él no estará por la labor de aclarar nada, así que tenéis dos opciones. O ponéis la cosas claras y esperáis su reacción, o seguís buscando a The One y vais pensando si éste os conviene como follamigo...

Pero sobre todo, sobre todo... Disfrutad!

The Singlelist



O también podemos llamar a este post, la extraña pareja.


Las singlelist llevamos un tiempecito con un estudio de investigación parejil. Muchas veces cuando vamos por la calle nos fijamos en todas las parejas que vemos a nuestro alrededor y nos hemos dado cuenta de un hecho: la gente no quiere estar soltera!!!

Sí, sí… escucho a alguien decir: lo que daría yo por estarlo! A los huevos tuyos, por poder puedes, deja a tu pareja y pum, deseo concedido.

Retomemos la conversación. Pues eso, que paseando por la calle o en restaurantes de la ciudad podemos ver el típico chico-chica y, después de observarlos, piensas: ¿realmente se quieren?

Van andando por la calle con esa cara de rancios como diciendo "voy con ella porque es la que ma’ tocao", sin esa alegría de enseñarle al mundo al peazo de maromo/a que tienes al lado, sin esa sensación de querer gritar a los cuatro vientos: “¿veis a este chulazo? Pues es mío, miiiiiiio!!!” al más puro estilo Frodo.

Luego los ves en el restaurante romántico y ni se hablan, se conoce que han ido allí porque “es lo que toca”, ya que se supone que cuando quieres a alguien tienes que hacer cosas así. Que tú y tu amiga que estáis al lado hablando de vuestras últimas aventuras y repitiendo una y otra vez que el patio no está mal no, está fatal, os levantaríais y les daríais tal tunda a la pareja que recuperarían el amor de golpe y que, si no lo recuperaran, le diríais a ella: "si no lo quieres, dámelo a mí que yo lo aprovecho!" (Porqué ya lo dice Charlotte en un memorable capítulo de Sex and the City: el desecho de una es el provecho de otra. Que suena triste, si, pero así nos tenemos que ver).

No hay nada que me choque más como soltera que ver a parejas que están, como diría Fangoria: viendo la vida pasar.

Así que seguidores y seguidoras, solteras y solteros, fans y… fans, si nos queréis y si alguna vez amáis, amad de corazón y hacer las cosas porque las sentís. Y recordad: no es malo ser soltera, es peor ser “alguien con el que vas”.




En uno de mis primeros posts hice referencia a un estudio que trataba sobre el espionaje que se llevan las parejas entre manos, concretamente espiando el móvil en busca de mensajitos, fotos o llamadas sospechosas.Hoy me gustaría abordar de nuevo un tema sobre el que también se ha hecho un estudio: se trata de un sondeo realizado por Warner Home Video, a aproximadamente mil australianos, el cual reveló que las comedias románticas habían acabado con las relaciones de la mitad de los encuestados, al albergar sus parejas una visión poco realista de la relación sentimental.Una vez leído el resultado del estudio uno se pregunta si la gente es idiota, o si los idiotas son únicamente los australianos (espero que no haya ninguno por la sala que se pueda ofender, :P). No podemos dejar de afirmar que las comedias románticas suelen ofrecer una visión totalmente idealizada de las relaciones amorosas y de pareja, y que, aún así, todos desearíamos tener una historia como la que acabamos de ver desde el sofá acompañados de nuestro cuenco de palomitas. Y de hecho, algunos habrán vivido historias que se acerquen a ese relato que acabamos de ver; puede que una mayoría jamás viva una historia parecida, y otros la vivirán el día menos esperado; y por suerte unos pocos (donde me incluyo) hemos tenido el placer de vivir una historia romántica digna de ser explicada en las grandes pantallas de cine, a razón de 24 romanticones fotogramas por segundo. Puede que algún día os cuente esta historia, no lo descarto. No olvidéis que la realidad siempre supera la ficción. Os lo puedo asegurar al 100%. Si yo os contara...

Me despido por hoy pidiéndoos un poco de sensatez. Cuando acabéis de ver esa comedia romántica que tanto os ha gustado, y tras el "the end" miréis a vuestro lado, no os deprimáis por ver la habitual cara de vuestro novio, en lugar de ver a un guapito como Matthew McConaughey o al interesantísimo George Clooney... de la misma manera que nosotros tampoco tenemos al lado a Jennifer Aniston ni a Kate Hudson.
¡Con lo geniales que son esas sesiones de sofá, peli y manta! No las convirtamos en sofá, peli y "depre". Dejad la exclusividad del "The End" para la película. Que el "The End" no sea el de vuestra relación.