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Voy a poneros sobre la mesa un ejemplo real.
 
Tenemos a un sujeto al que vamos a llamar J.
 
J está soltero y en un día de sol pre-verano decide ir a la playa, a tomarse unos momentos de relax y meditación. Necesita tomarse esos momentos. Al finalizar el día de sol y playa, de camino a casa, cruza miradas con una bonita chica y con la que mantiene una corta pero atractiva charla. Se despiden, ambos comentando lo agradable que ha sido conocerse. Dos días más tarde J contacta con ella y obtiene respuesta. Todo pinta a que en breve quedarán para verse y tomar algo.
 
Casualidades de la vida, 4 días más tarde de conocer a esa chica, J tiene una cena con unos amigos y les explica la historia de la chica. Y ocurre algo inesperado: como el mundo es un jodido pañuelo, J descubre que la chica es la ex-novia de un conocido suyo. Ojo, que digo conocido... no amigo (si no sabes al menos el mes del cumpleaños de alguien es que no es un amigo realmente. Grabaos esto en la frente). Ella y el conocido acabaron su relación hace más o menos un año.
 
Ahora J no sabe qué hacer. Me dice que va a quedar con su conocido (no amigo) para explicarle que ha conocido a su ex-novia. Yo le digo que no lo haga. Que la está cagando. A mi entender, J le va a dar explicaciones a su conocido sobre algo que ni siquiera ha ocurrido (aunque J quiere que ocurra, porque por lo visto la nena está de vicio). También le he dicho a J que es un error que hable con su conocido porque si ella se entera de eso más tarde puede pensar que J es un sobrado de mierda, porque ya daba por hecho de que él se la iba a zumbar.
 
En fin, es una situación muy sencilla, pero que J está complicando. ¿No os parece? Me gustaría conocer vuestra opinión.
 
PS: si el conocido fuese un AMIGO, está claro que J estaría haciendo lo correcto al hablar con su AMIGO. Pero esa es otra historia...
 
 
 
Soy de los que prefiere la calidad a la cantidad. Creo que es algo que aplico a casi todo lo que me rodea. Y por supuesto hago igual con la gastronomía.
Me gusta comer bien. No digo mucho. Digo bien. Me gusta muchísimo ir de vez en cuando a algún restaurante donde poder disfrutar de una buena comida, ya sea en plan casero o en plan "nouvelle cuisine". Me gusta comer prácticamente de todo, especialmente la cocina de estilo mediterráneo.
 
Así que cuando me doy el capricho de ir a un restaurante me tomo mi tiempo para escoger con cuidado qué voy a comer. Pensar qué tipo de sabores me apetecen ese día. Qué tipo de texturas quiero paladear. Escojo mi primer plato, mi segundo plato y finalmente mi postre.
Uno normalmente va a comer acompañado de alguien, ya sean amigos, compañeros de trabajo, parejas, o ligues pasajeros. En cualquiera de estos casos no me importa que me cojan uno o dos trocitos de mis platos elegidos para probarlos. Yo a veces hago lo mismo con los demás.
Pero una cosa es que caten tu plato, y otra es que te jodan medio plato del que te has pedido. Y jode aún más si se trata del postre.
 
Pongamos que voy con un ligue a cenar, y en el momento de pedir el postre ella dice que no pedirá nada. Que solo probará un poquito del mío. Si cumple su palabra de "solo probar UN POQUITO del mío" me parece perfecto. Le cederé un par de trocitos encantado. Pero si finalmente se pone a engullir MI POSTRE y me priva de la mitad (o más) del mismo he de reconocer que me pongo de mala hostia. Es una mala hostia interior, que procuro no reflejar exteriormente, ya que la idea de invitar a una señorita a cenar es intentar acabar en la cama con ella (a poder ser esa misma noche... o la siguiente). Sí chicas, esto es así. Más fácil no puede ser.
 
Resumiendo: sí, a los tíos nos jode mucho que nos cojan comida del plato. Bueno, concretamente del postre. Si la chica en cuestión quiere postre... ¡que se pida el suyo, coño! ¡Que no pasa nada si a mitad de postre te quedas sin hambre y te dejas lo que queda! Incluso si vas con un tío que tenga "buen saque" acabará hasta por comerse lo que te has dejado.

A veces pienso en cuál debe ser la razón por la que algunas chicas no piden postre. Quizá es por querer aparentar delante del chico que ella no es una golosa zampabollos. A ver bonita... no pasa nada si te pides un tiramisú después de haberte metido entre pecho y espalda una ensalada tibia de queso de cabra de primero y un entrecot al café de París de segundo, todo ello acompañado de tres cuartas partes de botella de lambrusco tinto.
Además... al chico le encantará ver que "comes de todo"... ya me entiendes picarona, ¿a que sí?
 
Patroniconsejo del día: pídete tu postre.
 
 
Hace unos tres años estuve en la grabación de un programa de Catalunya Radio. En aquel programa hubo una sección en la que una representante de la marca Instagram (no recuerdo su cargo) presentaba al público una explicación más concreta de lo que era Instagram.

El concepto de este aplicación es que si te gusta la fotografía (como es mi caso) y no llevas a mano tu cámara réflex en el momento de ver una imagen digna de ser capturada, puedas salir del paso gracias a tu teléfono móvil y a una serie de filtros predefinidos que permiten dotar a la imagen deseada de un toque más artístico.

Resumiendo, una aplicación cuya gracia consiste en dar rienda suelta a tu lado creativo en el campo de la fotografía sin necesidad de llevar una réflex encima.

Esta aplicación, de la cual soy un grandísimo fan y usuario, empezó a desvirtuarse cuando descubrí que la peñita usaba Instagram sobre fotos realizadas con cámaras réflex. Una gran decepción. La gracia de Instagram es que las fotos sean hechas con cámaras de teléfonos móviles.

Siguió desvirtuándose cuando se convirtió en otra plataforma donde la gente cuelga fotos del plato de comida que se ha preparado, o del gintonic que se va a meter entre pecho y espalda, o de un puto "selfie", o del dorsal con el que va a correr su próxima media maratón... Para todo esto... ¡ya existe Facebook, joder!

Ahora bien... el hecho de que ahora Instagram se utilice también para tener fichados a buenorros o buenorras me parece patético. ¿Acaso no se inventó Badoo para eso? Me toca mucho las pelotas que hayan conseguido cargarse el concepto de una aplicación de carácter artístico (que ya son pocas) y lo hayan convertido en un escaparate de narcisistas de mierda.

Sí, como lo habéis leído. Narcisistas de mierda.

No tengo nada en contra de la gente que se hace fotos en plan descamisado, enseñando abdominales o pechos (en ocasiones siendo increíble que los pechos masculinos sean más grandes que los femeninos) para enviar a sus ligues de turno. Eso me parece perfecto y cachondo. Pero,... ¡hacedlo con Badoo o con cualquier otra aplicación o plataforma pensada para ello, coño! ¡Dejadnos en paz a los usuarios de Instagram que tenemos inquietudes artísticas!

Sé que este post no servirá de nada, y que siempre que entre en Instagram para ver resúmenes de imágenes que cuelga la peñita, me encontraré unas cuantas fotos de los narcisistas de turno entre otras fotos de puestas de sol, de macros preciosas y de arquitectura artística urbana de ensueño.




 Esta semana no habrá dibujitos. Prefiero redactar unas líneas, inspiradas en un comentario que hizo ayer una conocida mía, a la que llamaremos E.
 
Resulta que estábamos hablando de a saber qué chorradas (como siempre), y en cierto momento de la conversación E. me empezó a hablar sobre un conocido suyo. Me explicaba que ese chico es muy majete, que se cuida, y lo que más remarcó de su carácter: que es muy atento, educado y dulce con las mujeres.
Este post no existiría si la conversación hubiese quedado ahí. Pero no, la conversación continuó con una conclusión por parte de E. que me dejó subiéndome por las paredes. Tras decir las cualidades de este conocido suyo (recordemos: atento, educado y dulce con las mujeres), la conclusión a la que llegó mi amiga fue "... yo creo que puede ser gay."
 
Vamos, ¡para cagarse! No es la primera vez que me encuentro con un comentario de este tipo. Se conoce que vivimos en una época en la que si un tío es atento, educado y dulce con las mujeres, lo más probable es que piensen de él que es gay. ¡Tócate los huevos y baila! Como si los heteros tuviéramos esas cualidades extirpadas de nuestro ADN.
 
Claro, ahora todo me cuadra... Resulta que yo me he pasado toda mi vida explotando estas cualidades con el género femenino, porque creo que un señor de pies a cabeza debe ser así con las mujeres. Soy de los que cree que las mujeres son como preciosas flores a las que hay que cuidar y mimar. Hay que ponerle tanto esmero como el florista pone con sus preciadas flores.
Quizá es por esto por lo que no me como un rosco. Porque si trato bien a las mujeres, a base de atención, educación y dulzura, lo más probable es que estén pensando que soy gay, de la misma manera que pensarán que todos los floristas lo son. Y os doy un dato: esto no es así.
 
 
Patronio llega con un nuevo cuento...




Hola cuquis! (esto me ha quedado muy Christian)

Reaparezco con una idea que llevaba en la mente desde hace un tiempo, y que he estado cocinando con mucho cariño para vosotros/as.
 
A partir de ahora iréis viendo algunos trabajitos artísticos míos, a modo de chistes gráficos, viñetas, tiras cómicas, etc.
 
Vamos, que voy a intentar sacaros algunas sonrisas dándole al lápiz :P
 
Aquí os dejo la primera entrega. Espero que os guste.
 
¿Qué os parecen las #Patroniostories?
 
Os traigo un divertido juego. Tan divertido como chorra. Seguro que os echaréis unas risas. Se trata de una maquinita (aplicación) que va vinculada a tu cuenta de Facebook, y que cruza los datos de tu perfil con los de tus contactos, y por arte de birlibirloque te dice quién es tu pareja perfecta.

Este es en enlace: https://matchmachine.nu/?lang=es-ES&hideLogo=true

Antes de empezar te pregunta con qué contactos quieres cruzar tus datos, si con chicos o con chicas. Esta es una buena opción, porque a pesar de lo que puedan pensar algunos elementos anclados en el paleolítico, resulta que hay chicos a los que les gustan chicos, y chicas a las que les gustan las chicas. Sí, así de fácil.

El resultado puede ser divertido, ya que te puede tocar un hermano, o una prima, o la novia de un colega, o una persona a la que le tienes bastante asco (pero que a pesar de ello la tienes en tu lista de contactos; sí, contactos de estos tenemos todos... TO-DOS), o alguien que ni te acuerdas de quién es y que sin embargo ahí sigue (en tu lista de contactos, como el otro al que le tienes asco), o una amiga a la que amas en secreto desde hace años...

La respuesta puede ser de lo más divertida. Pero si tienes la desgracia de que la aplicación te empareje con un familiar o con una casada puedes repetir el juego, ya que te da la opción de repetirlo pero eliminando el resultado que te acaba de dar.

En fin, una chorrada como cualquier otra, pero una manera más de sacarte unas sonrisas (o risas) si vives en el mundo single. O también si estas emparejado... aunque en ese caso, briconsejo del día: no lo publiques en tu muro, porque dependiendo del poco sentido de humor de tu pareja te puede llevar problemitas.

Y pensando en positivo, quizá con la coña del resultado recuperas el contacto con alguien que hace tiempo no tratas, y una cosa lleva a la otra, y la otra va más allá, y pim, y pam, y de repente resulta que estás dejando el mundo single. Si es así, te echaremos de menos.




 ¡Hola compradoras impulsivas! ¿Ya habéis exprimido vuestra tarjeta de crédito al máximo con las compras de rebajas? Espero que no seáis unas descerebradas y os hayáis comprado cosas totalmente innecesarias que meses más tarde siguen en vuestro armario sin que ni siquiera les hayáis quitado la etiqueta (conozco múltiples casos así).

Yo soy de los que no compro nada en rebajas, a no ser que realmente necesite algo concreto, véase un pantalón, unos calzoncillos, una camisa... Yo me espero a las segundas o terceras rebajas. Es entonces cuando si tengo algún espacio vacío en mi tiempo libre me dirijo a pasear por las tiendas, ya vacías de la marabunta que se congrega las primeras semanas de rebajas, y si veo alguna cosa interesante hiper-rebajada y de la que queda mi talla... ZAS, me la compro.

Y si por desgracia (que tampoco es una desgracia) no encuentro nada, pues me vuelvo a casa con las manos vacías, porque no me gusta gastar el dinero en cosas que realmente no necesito. Eso sí, si encuentro una súper ganga me la quedo. Y si no, eso que me ahorro.

Pero el tema que quiero abordar es el del absoluto caos y patética distribución de las tiendas de moda. Este tema viene dado a que la semana pasada acompañé a una damisela a realizar unas compras que ella necesitaba. La pieza en cuestión era un traje chaqueta. Nada complicado, ¿verdad? Fácil, ¿no? Pues no señor. Lo que a priori parece la cosa más sencilla del mundo se convirtió en una puta Odisea.

Si veíamos una ristra de chaquetas que nos gustaba, allí nos dirigíamos. Y claro, uno espero encontrar el pantalón o falda a juego justo al lado, ¿verdad? Pues no.

Es acojonante que cada vez que queríamos coger la pieza a juego teníamos que pasearnos por toda la puta tienda para encontrarla. E incluso preguntando a las plegadoras de las tiendas vimos que no tenían ni puta idea de donde se encuentran las piezas a juego. Y sí, digo plegadoras, porque ya casi no existen las vendedoras. Estas niñatas de tienda de Inditex son casi todas unas maleducadas de tres pares de huevos que no se merecen ni la mitad de la mierda de sueldo que cobran. Lo único que hacen es plegar ropa y contenerse las ganas de escupirte a la cara cuando les preguntas por alguna cosa de la tienda. Si les jode trabajar en un puesto de cara al público que se busquen otra cosa, que hay muchísima gente en el paro que haría ese trabajo mucho mejor que muchas de ellas.

... esto... que me desvío del tema. La cuestión es que algo tan sencillo como poner en una tienda los trajes bien ordenaditos y CON-JUN-TA-DOS parece ser una tarea imposible de realizar para las maravillosas mentes de las encargadas de estas tiendas.

Eso sí, las cosas como son. Felicito a Massimo Dutti y a la única tienda MANGO donde entré, porque tenían todo como Dios manda: los trajes ordenaditos, cada chaqueta con su pantalón/falda a juego al ladito. Bravo por ellos. Y de paso felicito al personal masculino de la tienda de MANGO, que cada vez que les pedía algo me ayudaban de manera envidiable (quizá era porque era más probable que a estos amables chicos yo les gustara más que mi femenina acompañante). No puedo decir lo mismo de la estúpida estirada del guardarropa. Espero que se haya sacado el palo de escoba que tenía metido por el culo. Debe ser incomodísimo.



 
Este post está dedicado a la jefa.

Amigo soltero, bienvenido al año 2014. Un año más. O un año menos, según se mire. En The Singlelist sabemos que este año también habrás hecho tu famosa lista de buenos propósitos, y que también sabrás que no cumplirás la mayoría de ellos. Pero para este año voy a proponerte una nueva idea, inspirada en algunos de los mensajes que la jefa me ha enviado durante la ya pasada Noche Vieja:

Paso 1: ve a la farmacia más cercana (o la más lejana para aquellos a los que les dé vergüenza adquirir cierto tipo de artículos para la "salud").

Paso 2: compra una caja de 12 preservativos. Ni de 6, ni de 24. De 12. Dejo a tu elección la marca, la forma, el grosor y el sabor de los mismos.

Paso 3: abre la caja (esto mejor no lo hagas en la farmacia. Espérate a llegar a casa) y con un rotulador permanente escribe el nombre cada uno de los meses del año en las 12 unidades de la cajita. Un mes por gomita.

Paso 3: proponte utilizar cada uno de ellos en el mes correspondiente.

Con estos 3 sencillos pasos conseguirás echar un mínimo de 12 polvetes al año, que si eres soltero/a ya te puedes dar por contento con semejante número. Épocas peores hemos vivido, ¿a que sí?

Ya dejo a elección de cada uno el tipo de espécimen con el que realizar este propósito. Aunque si me lo permitís, os aconsejo que seáis variaditos. Por ejemplo, en el caso de los chicos: enero con una bajita, febrero con una tetona, marzo con una delgadita, abril con una rubia, mayo con una gordita, junio con una madurita, etc... (la combinación de meses y características del espécimen pueden ser intercambiables). En la variedad está el gusto, y serías un tremendo gilipollas si pensaras que no puedes disfrutar del sexo con una chica gordita, o bajita. No pienses que ser una tía buenorra es garantía de buen sexo. Y lo mismo ocurre al revés: no por ser gordita una chica va a ser una negada para el arte amatorio, sino que puede que sea todo lo contrario. Abre tu mente, no me seas imbécil.

Quiero aclarar que el llamar "espécimen" a las chicas en este post no es algo ofensivo. Lo hago a modo de broma. De hecho también estoy animando a las chicas a que vayan en busca y captura de sus especímenes.

Así que a ver quien consigue llegar a diciembre de 2014 habiendo conseguido este nuevo y agradable propósito.

Feliz 2014!








Me consta que este blog lo siguen tanto personas solteras como personas emparejadas. Debemos pensar que estas personas solteras siempre pueden encontrar pareja, más tarde o más temprano; pero también seamos conscientes de que las emparejadas pueden verse inmersas en el mundo de la soltería en cualquier momento, cuando menos lo esperen.

Es por esto que hoy dedico este post a las chicas heteros y chicos gays que se hayan quedado solteros hace poco y a aquellos que, quién sabe, puedan pasar a ser solteros en el futuro. La idea me vino tras encontrar cierta imagen que podréis ver al final de estas líneas. Una imagen que habla por sí sola, y que si tienes sentido del humor seguro que te arrancará una sonrisa.

La imagen consiste en un kit cuyo nombre lo dice todo: "EX-BOYFRIEND REVENGE KIT".

Este kit, presentado en un elegante bolsito azul, trae todo lo necesario para poder vengaros de vuestro ex-novio:

- Una soga

- Unas tenazas para cortar "cosas" (o "cositas" en algunos casos; o "COSAZAS" en otros casos. Lo siento por vosotras si este último caso es el vuestro :P Sería una lamentable pérdida )

- Un puño americano la mar de fino

- Un pasamontañas, para guardar el anonimato

- Unos guantes, para no dejar huella

- Una palanca

- Un vial con amital sódico (más conocido como pentotal sódico, o "el suero de la verdad"), con su correspondiente jeringuilla para poder administrarlo.

- Y por último... algo que no sé qué mierda es... ¿Es eso un aro anticonceptivo? ¡No jodas! Bueno, al menos tendrá alguna parte buena el pobre chico protagonista de la venganza...

Así que ya sabéis, chicas resentidas y locazas sobreactuadas, este es vuestro regalo ideal para estas navidades.

Espero que nadie se tome en serio este post, ya que en tal caso la organización y los miembros de The Singlelist no se hacen responsables de los actos y atrocidades cometidos por sus lectoras heteros y lectores gays.


 
Uno de los mayores dolores de cabeza de los especímenes single es el verse solo a la hora de querer hacer planes. Es evidente que hay planes que son obligadamente para hacer en grupo, como una partida de paintball, o una pachanguita futbolera, o quedar para criticar a una de las amiguitas del grupo. Pero hay infinidad de planes que normalmente todo el mundo hace en grupo (o con compañía de al menos una persona más) y que se pueden hacer de manera solitaria sin ningún tipo de problema. Los que estén pensando en actividades onanistas también han acertado, pero no es a eso a lo que me refería.

Me refiero a cosas tan sencillas como ir al cine, o tomar un café en una bonita terraza de bar, o ir de compras. Vamos a analizar cada una de estas actividades.

Cine: ¿Acaban de estrenar una peli que te encantaría ir a ver? ¿Tus amigos emparejados y solteros ya la han visto? ¿No quieres que la quiten de la cartelera y te quedes sin verla? Pues ve tú solito, que no te vas a morir por ello. Vas mal si crees que eres un bicho raro por ir solo al cine. Y vas peor si crees que el resto de espectadores no tienen nada más interesante que hacer que fijarse en la peñita que va sola al cine y hablar "por lo bajini" de semejante aberración. Y si existe ese tipo de persona... que les den por saco a todos esos imbéciles que puedan pensar así. Y para acabar te recomiendo que empieces a ir a las sesiones matinales de sábado o domingo: son más baratas y además la sala está casi vacía, lo que hace que puedas disfrutar de la fantástica experiencia del cine sin tener que soportar a los grupos de niñatos que a veces invaden las salas de proyección y pudiendo escoger una buenísima localidad.

Café: Puede que esta experiencia sea más difícil de ejecutar para algunas personas. Pero si tenéis un carácter parecido al mío, y en ocasiones os apetece disfrutar de la soledad, la relajación y la contemplación, no dejéis de ir de vez en cuando a algún bar con bonitas vistas y tomaros un café mientras no hacéis otra cosa que mirar por la ventana y contemplar el paisaje mientras ponéis la mente en blanco y os abandonáis al maravilloso mundo de la despreocupación. Y si te gusta leer, llévate tu libro bajo el brazo y devora unas pocas páginas.

Compras: Cuenta la leyenda que las chicas son unas enfermas del "shopping". Y esta leyenda es muy real. Además les encanta ir acompañadas, ya sea de amiga retrovisor* (como si no existieran los espejos, ¡coño!) o de novio asqueado. Pero también existen los chicos que no saben ir solos a comprarse ni unos míseros calcetines. Ambos casos me parecen patéticos. Yo disfruto enormemente yendo de compras solito, sin nadie que me diga si esto me queda bien o mal (ya sé valorarlo por mi mismo; o mejor dicho, yo tengo mis gustos y otro tiene los suyos), sin nadie a quien voy arrastrando de tienda en tienda. Prefiero ir a mi rollo, a mi ritmo. Además si voy con alguien no me concentro, ya que estoy más pendiente de ir hablando con mi acompañante para que no se sienta como un jodido perro faldero, que de ir visualizando lo que me va pasando por delante de las narices.

* amiga retrovisor: dícese de aquella que sirve única y exclusivamente para decirle a la amiga cómo le queda cada prenda que se prueba por la parte de la espalda o del culo.

Así que amigo single, ya sabes... empieza a hacer cosas tú solito. Además hay ocasiones que yendo solito es como más gente se conoce, y puede que sea gente muy interesante... tú ya me entiendes.


 
Hola de nuevo a todos los seguidores y seguidoras del blog.

Hoy voy a tratar un tema que creo que es de gran importancia en la vida de todas las personas. Es un tema que trata sobre momentos muy íntimos de la vida. Sobre esos momentos en que uno no precisa compañía alguna; momentos en los que se debe cabalgar en solitario; momentos en los que tienes que enfrentarte tú solo al peligro, cueste lo que cueste; momentos en los que la paz de la soledad es el mayor premio que puedes tener en la vida.

Estoy hablando del momento de usar tu cuarto de baño para tus necesidades fisiológicas (tenía intención de ser más cerdaco para esta explicación, pero me he contenido... por el momento).

Yo soy de esas personas que cree fielmente en una religión. Y esa religión es la que se abandera por el mandamiento de "no molestarás al prójimo cuando esté meando (o similares)". Me parecen muy desagradables esas parejas que no tienen escrúpulo alguno para compartir ese tipo de actos. Y ninguno de los dos se salva: ni el que está sentado en "el trono", ni el que está de pie en el lavabo lavándose los dientes, o peinándose, o explotándose granos de la frente.

¡Es que no me entra en la cabeza cómo una persona en su sano juicio puede estar molestando a sus semejantes en un momento tan íntimo y tan feo al mismo tiempo! Porque, ¡no me jodas! ¡Es horroroso ver a tu pareja en posición fetal apretando el esfínter mientras se le hincha la vena del cuello y los ojos se le inyectan en sangre! Sí, sé que he sido algo exagerado, pero hay ocasiones en las que uno tiene dificultades para esos momentos de intimidad, y esa transformación tan horrorosa en la cara de uno mismo es inevitable.

Cierto es que existen las "aguas menores", y que quizá son menos incómodas de compartir, pero aún así sigo pensando que también son cosas para hacer solito. Que para hacerlas en grupo ya están los baños de las discotecas.

Así que, amigos míos, que cada uno comparta sus momentos de intimidad en el baño como quiera. Yo, como soltero, tengo la suerte de poder disfrutar de esos momentos en solitario. Y espero que el día que llegue una pareja no pierda esa sana costumbre cuando esté "descargando unos archivos", "meditando", "descomiendo", "teniendo mi momento All-Bran", o como queráis llamarlo.

PS: si alguien esperaba un post dedicado a Halloween, lo siento, que se joda, porque se va a quedar con las ganas. Porque soy de esos a los que le tocan mucho las pelotas hechos como el de adoptar tradiciones de otros países y que se olviden cosas nuestras tan bonitas como el Día de la Castañada. ¡Viva las castañeras! ¡Y las castañas asadas, los "panellets" de piñones y los boniatos asados!


¿Eres single? ¿Te gusta salir por la noche? ¿No tienes claro a qué local ir?
 

¡No pienses más! ¡Te traigo la solución! ¡Voy a hacer que veas la luz!

Durante mi dilatada experiencia de soltero he creado técnicas de ligue infalibles, he probado infinidad de combinados hasta dar con mi bebida preferida, y sobre todo he aprendido a analizar las situaciones para poder sacarles el máximo partido.

Una de esas situaciones es la pesadilla de salir de copas por una parte muy concurrida de la ciudad en la que os encontréis y donde no paran de acosarte los R.R.P.P. de la zona. Todos siguen la misma pauta: ellas (normalmente tías buenas, enseñando toda la carne posible; o en su defecto, que todo lo que vaya tapado vaya perfectamente marcado con abundante lycra) atacan al personal masculino. Lógico, ya que el grupo de tíos desesperado por ligar esa noche seguirá el culito prieto de la R.R.P.P. cual ratas tras el flautista de Hamelin hasta acabar en el local donde podrán disfrutar de un chupito gratis.

Y ellos (también suelen ser tíos buenorros que visten camisetas 3 tallas más pequeñas de la que les corresponde; o en su defecto, tíos más bien normalitos, pero con un salero incomparable) atacan a los grupos de chicas que van desesperadas (aunque no lo digan) por pillar cacho o encontrar a su príncipe azul. Así que ellas siguen al R.R.P.P. hasta llegar al local donde también podrán disfrutar de ese chupito gratis que les ha prometido el R.R.P.P.

Seguro que todos y todas habéis hecho esto. ¿A que sí? Pues... ¡muy mal!

¡Por una vez en vuestra vida, pensad con la cabeza! ¿No veis que lo estáis haciendo mal?

¿Lo veis o no?

Será mejor que me explique por si no sois capaces de verlo.

Consejo: si sois un grupo de chicos y os para una tía buenorra para ir a su discoteca... ¡no la sigáis! ¡No importa lo buena que esté! Decidle que se pire, y os vais a buscar a un tío. Sí, a un tío. ¿Y por qué a un tío? estaréis pensando. Si a mí me gustan las tías... Pues precisamente por eso tenéis que seguir a un tío. Porque si pensáis un poco con la materia gris os daréis cuenta de que todos los grupos de tíos seguirán a la tía, y allí donde ella os lleve sólo encontraréis fiestas que son lo más parecido a un campo de nabos.

Pero si por el contrario seguís al chico, ¿qué encontraréis? Pues un edén donde os encontraréis a todos los grupos de tías que han seguido al tío buenorro/saleroso.

Este consejo es completamente extrapolable a las chicas.

Ya sabéis, no sigáis a los flautistas.

Eso sí, no expliquéis el secreto a mucha gente, o si no al final volveremos a lo mismo... Fiestas de nabos y fiestas de almejas. 











Hacía mucho tiempo que no me reía tanto con un escrito. Mis más sinceras felicitaciones a C.Gay, tanto por su redacción como por la suerte de tener conversaciones de ese nivel.

Y tras leer ese texto tengo que decir que el amigo Ramón se equivoca completamente, aunque no por ello pretendo que cambie su tan divertido discurso. Y ahora voy a explicaros por qué digo que se equivoca:

- Para empezar me gustan los Chupa-Chups y las piruletas. Me encantan las chuches, incluyendo las mencionadas.

- Yo me como las gambas con cuchillo y tenedor, para no mancharme los dedos (que al final el churretón llega hasta el codo). Y no chupo la cabeza de la gamba. Eso de sorberle los sesos a un bicho... ¡buahj, como que no!)

- A parte del tiramisú y la tarta de Santiago, también conozco el nombre de varios pasteles, como el bulgaro, la tarta sacher, la tarta tatín, etc...

- Yo he tenido perro, porque me gustan mucho más que los gatos. Pero no me importaría tener un gato, aunque no entra en mis planes.

Por otro lado, tengo que darle la razón a Ramón en el resto de cosas:

- Un tío macho tiene que tomar el café sin mariconadas (mariconadas, dicho desde el sentido más cariñoso). Ni descafeinados, ni sacarina, ni nada de eso. El café, como su propio nombre indica, se ha de tomar Caliente, Amargo, Fuerte y Espeso.

- Es totalmente cierto que un machote no mira la caducidad de los productos que compra. Como mucho estarás un par de días visitando el lavabo con más asiduidad de lo normal.

- Desde pequeño me han encantado las películas de dibujos. Soy un experto en la franquicia Disney, y también en Dreamworks y Pixar. Pero es verdad que me costaría recordar el nombre de las princesitas.

- ¡Me encanta disfrazarme! Esto podría situarlo en la lista anterior (porque así en frío sí que suena muy gay, jejeje), pero me veo obligado a situarlo en ésta porque jamás me he disfrazado de nada que conlleve ir enseñando pierna, torso, bíceps, cuádriceps, abdominales o similares.

Así que amigos y amigas, ojo con esas teorías, porque en ocasiones pueden ser muy acertadas, pero en otras puedes estar lejísimos de la realidad. Es lo que tienen los prejuicios.

 
 
Último post de Julio, y posiblemente último post hasta mi vuelta de vacaciones.
 
¿Podréis vivir un mes sin mi?
 
Pues claro que sí. Las vacaciones no están para leer los posts de Patronio. Las vacaciones están para echarse siestas de 3 horas, para tocarse las pelotas a dos manos en el sofá sin necesidad de mirar el reloj, para tomar copas eternas por las noches en terrazas playeras, para torrarnos las narices y las frentes tomando el sol en el mar, etc...
 
Y si entre plan y plan vacacional os da por leer un libro y no sabéis cuál... ahí va mi recomendación: PERDIDA.
 
Este es uno de los últimos libros que he leído, y os puedo asegurar que engancha. No desde un principio, porque para mi gusto tarda un poco en arrancar; pero cuando lo hace, os aseguro que os veréis inmersos en una historia que estaréis deseando saber cómo acaba.
 
Os adelanto que trata un tema muy típico como es el del matrimonio. Pero no os esperéis la típica historia ñoña y aburrida. No es así para nada. Es justo lo contario, un thriller espectacular en el que no paran de aparecer una sorpresa tras otra, y tras las cuales se esconden varios misterios, o lo sumamente maravilloso y/o terrorífico que puede resultar una relación de pareja.
 
Así que ya sabéis. Perdida, de Gillian Flynn.
 
Y como suele pasar en literatura, habrá gente a la que le encantará el libro, y gente a la que no tanto. Pero lo que sí que os aseguro es que el final es sorprendente. No os digo si bueno o malo. Solo os digo sorprendente.
 
Ya me diréis si os ha gustado.
  
¡Feliz vacaciones a todos!
 
 
Sí, ya sé que lo habréis oído y leído por doquier, pero no os hará daño una vez más: ¡ha llegado el verano!
Y con el verano el mundo single se estremece. Y ese estremecimiento puede ser provocado por tres únicas cosas. La primera de ellas, desde mi punto de vista heterosexual, es ese calentamiento de la sangre al ver a las chicas ligeritas (o ligerísimas) de ropa que hacen que intentes sacar de donde sea necesario el valor necesario para decirles la primera chorrada que te pase por la cabeza, rezar para que sea la adecuada y así poder tener un bonito e intenso rollito de verano; la segunda es exactamente igual que la primera, pero con la diferencia de que el resultado final es justamente el contrario: pasará todo el verano sin que te comas un rosco; y la tercera es la más peligrosa y la de más difícil decisión.
Esta tercera cosa es el mayor dilema al que se puede enfrentar un soltero en su vida. Todo single que se precie está deseando que llegue el veranito para salir al calorcito y ligar con todo lo que se mueva, con todo lo que respire, con todo lo que pese más que un pollo. Tirar los trastos sin ton ni son, y si hay suerte pillar cacho algún que otro día.
Pero... ¿qué ocurre si justo al principio de esta etapa anual y veraniega conoces a alguien con quién tal vez podrías tener ese "algo más"? Este es el GRAN dilema. Puedes arriesgarte a probar a sentar la cabeza con esa persona y perderte todo un verano de flirteo, y arriesgándote a que ese sacrificio sea en vano porque finalmente esa relación no llevará a ningún sitio. O bien puedes retrasar un veranito más ese asentamiento de cabeza para poder ir de flor en flor durante el mes de vacaciones, con riesgo a no comerte un rosco, e incluso a perder de vista a esa damisela con la que tal vez hubieras podido tener algo fantástico y duradero.
Llegados a este punto ya es decisión tuya el ponerte protección de relaciones U.V.A. para repeler cualquier intento de relación estable y pasar un verano complemente single. O bien arriesgarte a ir sin protección y pillar un cáncer de enamoramiento (que este tipo de cáncer a veces apetece mucho tenerlo, ¿verdad?).

Vengo con una nueva experiencia en la mochila. Se trata de la asistencia a un curso de cocina. Concretamente a un curso de pasta fresca.
El monográfico tuvo lugar en el local de Delishop ubicado en el número 13 del Paseo San Juan de Barcelona. En total éramos unos 10 o 12 asistentes. La primera impresión del curso fue muy buena: todo el material perfectamente preparado y distribuido. Y a partir de ahí empezó la clase, de manos de Nicolás Tiry.
Durante las dos hora que duraba la clase (que finalmente se alargó 45 minutos más para poder hacerlo todo) preparamos varios tipos de pasta, y todas ellas a partir de la creación de la pasta de manera totalmente artesanal. Como debe ser, pringándose las manos.
En esas horas hicimos varios tipos de pasta y un tipo de salsa:
. Raviolis de butifarra y setas
. Agnolottis de espinacas y gambas
. Lasaña fría de salmón ahumado
. Canelón frío de salmón ahumado
. Tagliatelle cortado a mano
. Salsa Pesto de rucola y piñones.
Como podéis ver fue muy variado y muy amplio para tratarse de una única sesión de dos horas. La salsa pesto la usamos para la pasta fría. Para el resto de pastas utilizamos 3 tipos de salsas de las que venden en Delishop. Recomiendo especialmente la de tomate con aceituna italiana.
Si algún día tenéis en mente ampliar vuestros conocimientos culinarios no dudéis en echarle un ojo a los monográficos de Delishop. Recomiendo la experiencia, y sobre todo en un lugar como este, donde todo fue fantástico: desde el local y sus instalaciones, como el personal que nos ayudó en el curso, y sin olvidar la presencia de Nicolás Tiry, un gran profesional en la materia y un tío simpatiquísimo, lo que hizo que la experiencia fuese aún mejor si cabe.
Un buen plan para singles con tiempo libre. Y si eres chico, recuerda que a una tía le pone mucho un muchachote con dotes en la cocina, jejeje.
PS: el gran momento single del evento fue que a mi derecha se ubicó una interesante rubita, a la que le hubiera tirado los trastos de no ser porque vi a tiempo que lucía una alianza en su anular izquierdo. Como veis, cualquier sitio es bueno para un momento de ligoteo :P
PS 2: ... y por fin... ¡una muestra gráfica de que existo! Sé que muchas seguidoras del blog dudaban de la existencia real de Patronio. Pues chicas, ya veis, sí que existo: "cocino, ergo sum" XD
 



 
Helada. Así se me quedó la sangre cuando leí el post de la jefa de esta semana sobre el tema del espionaje. Aunque por otro lado no sé porqué me asombro tanto, ya que yo mismo he sido testigo de múltiples de sus operaciones de espionaje (ella puede dar fe).

Sin embargo, como os digo, se me heló la sangre, porque leer ese post hizo que viera las cosas con más perspectiva, y ciertamente, acojona bastante el temita. Y acojona porque a uno le hace pensar en si ha sido víctima alguna vez de semejantes técnicas de espionaje. Y pensando pensando (vamos, repensando) recordé que me ha pasado en un par de ocasiones. Concretando, me ha pasado en un par de ocasiones en las que fui consciente de que me estaban espiando, pero a saber las numerosas otras ocasiones en las que habrá pasado y ni me habré enterado. Y no quiero que ese "numerosas" parezca por mi parte un alarde de ligón sobrado, porque la verdad es que espero que hayan sido pocas las veces que me haya pasado. Sería insufrible vivir pensando en que hay múltiples espías acosadoras en la sombra. No podría conciliar el sueño. Sería "supercalifragilisticoespialidoso"... que es una palabra que en mi cabeza suena como una mezcla de super-escalofríos y espionaje con acoso.

 Pero en lo que me quiero centrar hoy es en una reflexión que hago basada en el post de la jefa. Según ella, todas, absolutamente todas vosotras, en un momento u otro habéis espiado al maromo que os interesa, ya sea a través de Facebook, Twitter, Instagram, Google+ o un largo etcétera de la red. Y entonces yo pienso "...pues si una tía que no es absolutamente nada mío ya está en ese plan de espía psicótica... ¡joder!, ¿qué pasará el día que tenga a una metida en casa?"

Vamos, que me imagino a mi futura pareja registrando todos y cada uno de los bolsillos de mi ropa en busca de papelitos, o los hombros de mis chaquetas en busca de pelos largos, o los cuellos de mi camisa en busca de carmín... Y ¿quién sabe?, incluso algún día le dará por olisquear mis calzoncillos como si fuera un sabueso, jejejeje.

Joder, que miedo pensar en tener en casa a alguien así, ¿no? :P

 De todos modos reconozco que esos momentos de espionaje femenino tienen su qué. ¡Pues no me lo he pasado yo bien ni nada escuchando las historias de espionaje de la jefa! Jejejeje. ¿Qué digo escuchando? A veces incluso participando... :P


Empezar una relación va ligado a muchas cosas, como el respeto, la tolerancia, la comunicación, el entendimiento, la cooperación, y por supuesto el compromiso.

Si me dieran un euro por cada vez que he oído que los hombres tienen miedo al compromiso sería millonario. Y no dudo de que esa frase tiene su parte de verdad, pero me pregunto si en alguna ocasión ha habido alguien que haya ido más allá de ese eufemismo. Por lo que he visto, las chicas se quedan en esa reflexión y la adoptan como si de una verdad universal se tratase. No digo que no les falte razón en algún caso. Pero creo que deberían ver las cosas desde otro prisma.

Cuando una relación llega a su fin, una de las frases por excelencia que escuchamos es esa, la de que "él tenía miedo al compromiso". Y creo que es un gran error hacer semejante sentencia, porque desde mi punto de vista muchas veces confundimos el compromiso con el "con-permiso". Y es ahí donde reside el problema y el motivo por el que él ha preferido seguir en libertad.

Cuando un tío es soltero, tiene libertad total para hacer lo que le dé la gana: quedar con los amigos para tomar unas copas; ir a jugar un partidito improvisado de fútbol; ver con los amigos un importante partido en la tele de un bar; ir a ver a su familia cuando le venga en gana; simplemente tumbarse a la bartola en el sofá de casa aunque haya ropa por planchar; y un largo etcétera...

Sin embargo, cuando sucumbe al mundo de la pareja eso se acaba. Ya no puede hacer lo que le apetezca sin más; ya no puede improvisar un plan alocado o rascarse las partes nobles y vaguear cuando quiera; se acabó el hacer cosas sin pensar en lo que vas a hacer o en lo que estás dejando de hacer por cambiar de plan en el último momento. Ahora ya no puedes hacer todo eso sin previa consulta a la persona que tienes al lado, llámese pareja (o novia, o churri, o parienta, o cari, etc...). Y me parece correctísimo el tener que hacer esa consulta. Lo que ya no me parece bien es que en muchos (muchísimos casos) hayan tíos que se vean obligados a olvidarte de T-O-D-O-S esos planes que antes hacías a tu antojo.

En fin, con esto no digo que un hombre (ni una mujer) necesite tener una libertad total en la relación. Siempre se han de hablar las cosas. Pero sí que tengo claro que si a un hombre le castras esa libertad al 100%, se irá volando por donde vino, o bien lo convertirán el calzonazos del año. Y detrás quedará una dolida mujer escupiendo a los cuatro vientos que el muy cabrón tenía miedo al compromiso. Y eso no es así. Él no le tenía miedo al compromiso... pero sí al con-permiso.